Es un tanto difícil contarles esto porque no solo nos vemos
afectados (mi esposa y yo) como seres humanos, sino también financiera y psicológicamente,
mantener una piraña es mucho más caro de lo que ustedes creen. Esto no es broma
y vamos a tomarlo con la seriedad que merece pues debo decirles que el hijo que
tuvimos justo al año de casados… No fue un sirenito.
Los primeros días todo era felicidad en mi cartera y mi
mente, Vladimir se alimentaba únicamente de lo que Stefany podía darle, lo que
se traducía como: “Comida gratis”. En estos mismos días, Vladimir aun no
conocía el placentero arte de hacer popo cada 3 horas sino que ensuciaba muy
pero muy pocos pañales. Dada la
situación, yo me mofaba de la gente que
decía que un hijo era caro, yo no lo veía, estaba ciego… Perdón, neta perdón.
Para no alargar mucho la historia, Vladi heredero el apetito
de su padre y de su madre… ¡Juntos! Toda su rutina diaria se resume en: Comer, dormir, comer mientras duerme, hacer
popo, hacer popo mientras duerme y comer y hacer popo mientras duerme.
Un día mientras Stefany se preparaba para alimentarlo, decidió
recostarlo sobre mi pecho de tal modo que su cabecita quedaba recargada en mi
brazo, mi sorpresa fue cuando comenzó su clásico “berrinche” para que le dieran
de comer pues de pronto y tal cual se los digo: Intento comerse mi brazo,
buscando en su desesperación por comida la forma en que pudiera obtener un poco
de alimento a costa mía, de verdad les digo que intento comerme. Fue en ese
momento cuando descubrí que mi hijo fue sustraído una noche y remplazado por
una piraña.
Digamos que haciendo cuentas rápidas de los 2 pañales que
usaba al día en su primera semana hoy ya llevaba el record al bebé más cagon
(en mi casa) ensuciando aproximadamente 20 pañales en 3 días y eso que hay
quienes me dicen que salió barato.
Ahora puedo ver lo
costoso que puede llegar a ser un hijo. Y si se lo estan preguntando, no, no me
arrepiento en ningún momento de nada. Cabe mencionar para aquellos que han leído
mis entradas pasadas en las que decía que quería un segundo hijo pronto, pues
nada, creo que lo voy a reconsiderar.

Te quejas por que tiene apetito tuyo y de stef te vas a morir cunado descubras que tiene apetito de su tío yoshi el si come con ganas jejejej Saludos bagui me gusta tu Blog like para ti.
ResponderEliminarVoy a tener que ponerlo a dieta.
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